En el siglo XIX en Colombia, los tratamientos médicos eran limitados y se basaban principalmente en remedios caseros. Las enfermedades como la viruela, la tuberculosis y el tifo eran comunes. Los tratamientos incluían el uso de plantas como la verbena para las fiebres y el tabaco para las mordeduras de serpiente. Afecciones como el bocio y la "culebrilla" se trataban con remedios poco convencionales como los excrementos humanos o gallinazos abiertos. La llegada de la vacuna en